«Hijo mío, te voy a confesar algo para que me entiendas. Yo vengo de un lugar y un tiempo donde nos preocupaban más los perros que los niños, las muertes de los toros que los viejos, las libertades del cuerpo por sobre la de las almas. ¿Pero, cómo es posible abuelo? ¿Cómo puede ser más importante un perro que un niño? A lo que contesté con la utópica idea de justificar a mi generación: Yo tampoco lo sé, tal vez eran tiempos de pobre esperanza. Siempre ha sido más fácil conquistar un corazón conductual que el alma errante de un ser humano. Aun así, abuelo, ¿Cómo pudo ser posible? ¿No se dieron cuenta de que eso nos llevaría a la desaparición de nuestro primer planeta? No lo sé, no lo sé, sólo recuerdo que era más fácil encontrar asilo para un animal perdido que para un corazón extraviado.» (Cuento: Crónicas de Algún Futuro 2017, Autor: Manuel Casillas, Editorial: Letras sin tiempo)
Las 4 características que nos distinguen del resto de las especies son:
1) Comunicación Abstracta: Somos el único ser capaz de comunicar cosas que no existen tangiblemente, me refiero a conceptos como los números, las palabras y grandes significados como la paz y el orden.
2) Voluntad: Entendida como la capacidad de superar el instinto y con ello lograr un comportamiento activo mas que reactivo ante el entorno.
3) Deleite o Sufrimiento: Somos el único ser capaz de vivir estadíos superiores de la existencia que sobrepasan el placer y el dolor y que se llaman disfrute o sufrimiento. Es decir, el ser humano es capaz de disfrutar el vino, la lectura, la belleza de un atardecer e incluso de respirar. Pero también es capaz de sufrir eventos que ni siquiera implican dolor tangible, nos puede provocar el futuro o podemos vivir miedo de cosas que no existen.
4) Auto-conciencia: En nuestra especie cada individuo sabe que existe y que es distinto de los demás, por eso nos ponemos nombres, nos miramos al espejo, podemos envidiar a otros y tenemos la tendencia a generar trascendencia (fenómeno visible en el arte o en el grafiti “i was here” que podemos encontrar en cualquier baño público).
Pero no todo es jauja. Como dice Spiderman: “todo poder trae consigo una gran responsabilidad”. En este caso estas distinciones hacen del ser humano un sujeto de mayor responsabilidad. Es decir, el hommo sapiens, es la especie a la cual debemos asignar una mayor responsabilidad sobre de los destinos del mundo y de la conservación de las especies. Sin embargo, hay muchas corrientes “animalistas” que proponen igualar a seres humanos del resto, lo cual supone un terrible error y es pensar que en tanto seamos iguales podríamos ser también igualmente responsables.
Lamentablemente la lluvia de malas noticias que nos bombardean desde todos los medios de comunicación, el morbo de la nota roja, la publicidad que generan nuestras miserias probablemente hace pensar a muchos que de verdad somos una especie despreciable. No estoy de acuerdo. La realidad es que hay muchas bendiciones, héroes y milagros que lamentablemente muy pocas veces logran colarse en las agendas noticiosas de los medios de comunicación. Tengo mi teoría al respecto, pero será tema de otra colaboración.
Este deterioro de la visión de nuestra especie trae consigo un gran riesgo. El momento que vivimos contempla grandes retos ecológicos y económicos que nos exigen unidad y visión de largo plazo. Lamentablemente estas posturas debilitan la procuración de la conservación de nuestra especie y por lo tanto ponen en riesgo la conservación de todas las demás. Por supuesto siempre será más fácil ponerle un platico con agua a los perros de la calle, que llamar a casa a pedir perdón a quien probablemente más nos ha herido.
Manuel Casillas
Ver también: Estamos Solos

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