Esta semana se definirá si la candidatura para el Mundial de fútbol de 2026 de las federaciones de Estados Unidos, Canadá y México prospera y tenderemos nuevamente un Mundial en Norteamérica, una gran noticia. La parte gris del asunto es que en territorio mexicano se disputarían solo 10 partidos de un total de 80 en este nuevo y gigantesco torneo.
En México hay quienes se sienten estafados por tener solo 10 partidos. La gran mayoría se jugarán en Estados Unidos, incluidos todos los partidos desde cuartos de final, eso quiere decir que posiblemente en México solo se tendrán algunos partidos de la fase de grupos de dudosa calidad.
Sí, hubiera sido muy bueno tener más y mejores partidos en México, a nadie le hubiera disgustado un Alemania- Argentina en el Estadio Azteca, pero lo cierto es que, de concretarse esta candidatura, se estará mandando al mundo una señal de integración y cooperación entre los países norteamericanos, a pesar de Trump, a pesar del muro, a pesar de las amenazas de destruir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Para nadie es un secreto que los últimos meses han sido muy complicados en la relación con Estados Unidos, el fantasma del «Brexit» se pasea sobre Norteamérica y aunque el fin del TLCAN no sería el fin del mundo, no podemos negar que la integración comercial de Norteamérica ha traído beneficios a la región, esta integración es ya una realidad y es más grande que las restricciones que un solo gobierno quiera imponer.
De acuerdo a la Secretaría de Relaciones Exteriores, México es el segundo socio comercial de Estados Unidos. Un millón de personas y trescientos mil vehículos cruzan diariamente la frontera de México con Estados Unidos, haciéndola la más transitada del mundo. Cada minuto entre los dos países se comercia cerca de un millón de dólares.
Un buen amigo me dijo: “Nuestro corazón está en Latinoamérica, pero los negocios siempre serán con Norteamérica.” Así que una fiesta como el Mundial de fútbol, con un gran anfitrión llamado Norteamérica, será un buen recordatorio de que somos vecinos y siempre lo seremos, de que puede haber buena voluntad entre nosotros y de que podemos construir proyectos juntos. Y eso es suficiente motivo para celebrar.
El fútbol es un mero pretexto.
Roberto Abraham Pérez G
Twitter: @robertoabraham

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